Ufff, demasiado tiempo sin revisar pensamientos, sin rodar rockanroleando, sin hacer una introspectiva de mi cabeza. No se hasta que punto eso es bueno o malo.
Muchas cosas han cambiado desde la última vez, y releo cada post, recordando un pedazito de mi vida. Pero cuando vuelves la vista atras te das cuenta de dos cosas: Lo duro que es aprender y que cuanto más aprendes más consciente eres de que aún te queda mucho más por aprender.
Una cosa si es cierta, la vida se va acelerando, y las decisiones son cuestión de minutos y segundos. A toda velocidad vas desechando ideas y agarrando otras. Algunas son obvias, otras son una jodida incognita.
Como sería mi vida si hubiese seguido por el lado marrón?No te voy a engañar, a veces lo añoro, pero por el simple hecho de que no consigo reproducir el sentimiento que generaba y mi cerebro discrimina cual sexador de pollos lo bueno de lo malo.
A veces pienso que es mejor: vivir agarrado a una correa mientras te ahogas o ir cayendo al vacio. Algunos somos tan tontos que incluso tomabamos posición de velocidad para llegar más deprisa abajo.
Cada vez soy más consciente de la falta de bagaje y es un sentimiento descorazonador. Quizas quiera saber cosas que aún no estoy preparado para saber.El caso es que puedo imaginarme hoy en ese lado marrón, se donde estaría pero probablemente se como estaría. Me cuesta focalizarlo pero lo intuyo a lo lejos. Y no mola.
Esa correa es puro enlace, y su recorrido las transiciones prohibidas. Todo va cogiendo forma bajo áspera ataduro que impone las ecuaciones de posición, que completa su perfecta belleza al estallar en mil pedazos ante una de sus muchas excepciones que surcan la vida con el único fin de perturbarla.
Si la energía esta cuantizada, la felicidad no iba a ser menos. Y es que si te paras a pensar, energía y felicidad estan unidas por 3 líneas que designan su equivalencía.Y al igual que la energía, podemos ver esos cuantos de felicidad, cual porciones de tarta, desde un punto de vista interior. Pero en cuanto alzamos la mirada perdemos su percepción ante su vasta inmensidad.
Es paradójico pensar que la salida más cuerda ante semejante empatía sea el pasotismo, pues aun el ser humano no esta preparado para asimilarlo.
Lo bueno es que siempre tú eres el analista, tú definis tu sistema y tú eliges donde estan sus paredes y propiedades. Merece la pena analizar pormenorizadamente todas las interacciones que nos rodean o realmente podemos simplificarlo?
Un filósofo y un físico nunca estuvieron tan de acuerdo: No te compliques la vida.
