- Ahora es el gremio de los felinos el que esta revuelto. Sin ir mas lejos, el otro dia un hombre y su sobrino tuvieron un encuentro fortuito con una pantera negra en un pinar, en la localidad de Gorliz (Vizcaya). Y claro esta que siendo en el Pais Vasco, y haciendo honor a todos esos chistes referentes a si son brutos o no, a la Ertzaintza no se le ocurrio mejor idea que liarse a tiros con el animal en vez de sedarlo o algo asi digo yo. Tal vez se quedaron sin bakalao para el marmitako...

"La Ertzaintza dispara contra una pantera negra en un pinar junto al hospital de Gorliz"

«Se paró a diez metros de nosotros, volvió la cabeza y nos miró fijamente», detalla un joven que paseaba por la zona
Un vecino de Erandio que había acudido al hospital vizcaíno de Gorliz a visitar a su hermano se topó con el animal a las seis y media de la tarde. «Estaba paseando con mi sobrino de 14 años por la zona del aparcamiento, junto al pinar que hay detrás del centro, cuando vimos a la pantera. Estaba a diez metros de nosotros. Avanzó despacio unos cinco metros, se paró, volvió la cabeza y nos miró muy fijamente. Le brillaban los ojos como a un demonio. Después salió corriendo y se introdujo en el pinar. Nos quedamos paralizados, a mí me temblaban las piernas», relataba ayer Emilio Torvisco, de 31 años, aún nervioso pero sin albergar duda alguna de que el animal que acababa de ver era una pantera. «Era negra, me llegaba hasta las rodillas y tenía una cola muy larga. La vimos perfectamente porque estábamos a pocos metros y había mucha luz», añadía convencido.

Tío y sobrino salieron a la carrera en busca de ayuda. «Como no encontramos policías por allí, llamamos a la Ertzaintza». Una patrulla se desplazó hasta el centro sanitario de Gorliz minutos después. El testigo indicó a los agentes el lugar por el que había huido el animal y uno de los policías, armado con una escopeta 'Franchi', entró al bosque, muy frondoso y situado en la ladera de un monte. Después se escuchó un disparo y el ertzaina volvió a salir. «Nos dijo que había visto a la pantera y que le disparó», relató el testigo. Al parecer, el animal podría estar herido.

A partir de ese momento se puso en marcha un fuerte dispositivo de rastreo para tratar de localizar al animal. En el recinto del hospital se concentraron efectivos de la Policía vasca, guardas forestales de Base Gorria de la Diputación y miembros de la Guardia urbana de Gorliz. Expertos forales y agentes de la Ertzaintza, armados con rifles de mira telescópica, se adentraron en el pinar, en busca de lo que podía ser un felino de grandes dimensiones.

A las siete y media de la tarde se unió a la operación de rastreo otra patrulla de Base Gorria, con cuatro guardas más. Estos especialistas ascendieron la ladera y buscaron huellas del animal ayudados con linternas. La operación, que se vio entorpecida por la lluvia, se suspendió a las ocho y cuarto de la noche, por falta de luz, y se reanudará a primera hora de la mañana de hoy con más efectivos. La Policía vasca utilizará perros en las batidas que realicen a lo largo de la jornada.

"Se repite la historia"

No es la primera vez que se lleva a cabo un dispositivo de búsqueda en Vizcaya después de que testigos aseguraran haber visto un animal de similares características, «grande y negro con la cola muy larga», que identificaban como una pantera. En el mes de abril de 2003, decenas de ertzainas especializados en montaña, fuertemente armados, y guardas forestales rastrearon durante más de una semana las zonas boscosas de Lemoiz y Armintza en busca de un gran felino. En aquella ocasión los equipos de búsqueda llegaron a utilizar perros villano y helicópteros y a poner jaulastrampa y cebos en la zona para tratar de capturarlo, sin resultado alguno.

Una vecina del barrio Urizar, integrado por 24 casas unifamiliares, fue la primera en dar la voz de alarma. La joven, de 25 años, se encontraba en el baño de su domicilio cuando observó a un animal a través de la ventana. «Al principio pensé que era un perro, pero por los gestos enseguida me di cuenta de que se trataba de otra cosa». La joven corrió a por su cámara de vídeo con el fin de inmortalizar la escena. Al activar el 'zoom', descubrió al otro lado del objetivo a un felino, de unos 60 kilos de peso, «manso» y con apariencia de estar bien cuidado. Posteriormente, numerosas personas aseguraron haber visto al animal en diferentes puntos de Lemoiz y Armintza, e incluso, en los alrededores de Gorliz. Los integrantes del dispositivo de búsqueda hallaron huellas de la supuesta pantera negra cerca de un riachuelo en la vaguada de un monte.

En aquella ocasión, se barajó la posibilidad de que perteneciese al propietario de algún caserío de la zona de Lemoiz y se hubiese escapado. Por ese motivo, sería un animal acostumbrado a la presencia de humanos.