Y el Sol sigue dandome en la cara...
Me pareció verte el otro día
rondando por las medianías de mi corazón.
Pensarías que vestido de esa forma tan ridícula no te reconocería
pero es absurdo, siempre has estado aquí
pegado a mí como un parásito.
Sin embargo la cosa ha cambiado desde nuestro último encuentro
Ya no soy aquel muchacho hundido en el cieno
deseoso de una supuesta mano amiga.
Los caminos cortos no siempre son los más largos
y te aprovechaste de mi ansia.
Tonto, si piensas que yo no te saque provecho lo llevas crudo
se te ve venir de lejos y no te va ha ser fácil
sacarme de este rollito zen en el que ando sumido.
Y todo gracias a ti. Que irónica es la realidad, ¿verdad?
Ahora no me vengas con moralinas
para reprocharme mi comportamiento y sacar tajada;
ambos sabemos que aunque seguimos caminos distintos
nos beneficia a los dos, yo quiero seguir en esta plácida armonía
y a ti te cortaría las alas por completo.
Es simple cuestión de tiempo y jugando con la ventaja
de que sabemos perfectamente como va a acabar.
Hace tiempo que dejamos las fantasías oníricas
para más adelante ¿lo recuerdas?.
¿O acaso necesitas que te vuelva a explicar como funciona esto?
Y el Sol sigue dándome en la cara como todas las mañanas
haciéndome recordar que todo sigue en su sitio
como lo deje antes de dormir.
Aún te debo una caña, así que cuando quieras
solo tienes que llamar al timbre, siempre estoy en casa.



mo24590 dijo
comentale que llame antes de entrar, que puedes estar en Casa pero Ocupado.
5 Noviembre 2007 | 08:03 PM