Es muy curioso el debate que siempre suscita mi idea de que no vale de nada ser un soñador, aunque habría que matizar esta aseveración porque a su vez siento una especial atracción por estas personas, y es que ser un soñador hoy en día tiene un precio muy alto, demasiado para mis vacíos bolsillos.

Yo me escudo en la teoría o símil en la que comparo un soñador con un coleccionista: Siempre persiguiendo ese sueño/objeto anhelado para alcanzar su realización personal/colección. Y a mi modo de ver aunque ellos digan que su felicidad esta en el trayecto hacia ese sueño, sienten la misma ansía por llegar a él que el coleccionista ante la última pieza para completar su colección.

¿Y digo yo? ¿No sera más fácil y práctico emplear nuestros esfuerzos en sacarle provecho a la realidad presente que en perseguir un sueño que no sabemos si lo alcanzaremos o no? ¿Merecerá la pena ese camino? Para mi en este caso el refrán "Más vale pájaro en mano que ciento volando" tiene toda la razón.

Así que si eres un soñador empedernido y estas cansado de los cuentos chinos que nos quiere vender esta sociedad, no te preocupes, solo tienes que ir a la farmacia más cercana y decirles que el Doctor Jaytower te ha recetado pastillas para no soñar .